La ley de atracción
Michael Losier es un experto en programación neurolingüística (PNL) que ha decidido utilizar sus conocimientos para acercarse de una forma práctica a la conocida Ley de la atracción, de la que ya existen referencias anteriores por parte de otros autores. Esta ley aborda la necesidad de controlar las vibraciones que emitimos cada uno de nosotros, sean positivas o negativas, y detectar aquellas dudas que nos hacen alejarnos de nuestros principales deseos
El autor nos propone tres pasos básicos para convertir las experiencias negativas en positivas. Son tan sencillos de describir como difíciles de llevar a cabo. Pasan por detectar y borrar las palabras negativas de nuestro lenguaje, abonar el día mentalmente para emitir vibraciones positiva en torno a él y, finalmente, alegrarse de nuestros progresos. Si esto no le funciona siempre puede poner en práctica los ejercicios que propone Losier en su libro La ley de la atracción editado por Planeta.
-Primero de todo le pediré que me sitúe en el tema. ¿En qué consiste la Ley de la atracción?
-La Ley de la atracción es una ley que está basada en las vibraciones que todos los seres humanos emitimos constantemente, sean positivas o negativas. Esta ley plantea que tú recibes todo aquello que das, es decir, si tú emites una vibración positiva, recibirás una carga positiva.
-Entremos en materia pues. ¿Cómo podemos hacer que esta Ley de la atracción sea deliberada y, además, positiva?
-La Ley de la atracción ya existe, ahora está aquí entre nosotros. Lo único que debemos hacer es intentar utilizarla de una forma deliberada como tú bien dices. ¿Cómo? A través de las palabras y de los pensamientos que acompañan esas palabras, de forma que logren enviar un mensaje positivo.
¿Y eso cómo se consigue?
-Cuando centras tu atención en pensamientos o cosas negativas, como palabras negativas, lo que estamos haciendo es focalizar la atención en hechos negativos que no queremos. La Ley de la atracción nos devuelve lo mismo, pero con más intensidad.
-Me ha quedado claro que las personas, ante determinados hechos o palabras, podemos emitir vibraciones positivas o negativas que nos acabarán afectando. ¿Cómo podemos cambiar el signo de las vibraciones y hacer que algo que a priori era negativo, se convierta en positivo?
-Es un proceso que siempre se repite. Los pensamientos se formulan a partir de palabras y si estas palabras son negativas se crea una vibración negativa. Hay que estar siempre preparado y mirarse uno mismo para darse cuenta de cuando estás pensando en estas palabras negativas. Decir, vale, si esto es lo que no quiero, ¿qué es lo que quiero realmente? Reformulando este planteamiento tu pensamiento se vuelvo positivo y, en consecuencia, la vibración que emites también es positiva.
-Escribe usted en su libro que "la velocidad en la que la Ley de la atracción manifiesta tu deseo es directamente proporcional con lo mucho que te lo permites". ¿Quiere decir con esto que, cuánto más desees algo, más posibilidades tienes de que eso acabe sucediendo?
-No, no depende sólo de las veces que se desea algo. Tenemos por un lado, nuestro deseo, que es una vibración positiva, y, por otro lado, la duda razonable que es una vibración negativa. Lo que sucede es que dos vibraciones de polos opuestos se acaban anulando. Por muy importante que sea tú deseo, si tienes dudas acaba en blanco. Entonces no dependes tanto de la fuerza que tenga tu deseo sino de las dudas que tengas. Para conseguir algo, más que aumentar tus deseos, tienes que disminuir tus dudas.
La Vanguardia. Albert Domènech 31/01/2008
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